El Faro de Colonia, emblema histórico de la ciudad

El Faro de Colonia es uno de los iconos del Casco Histórico de la ciudad. Su historia se remonta 150 años atrás, cuando fue construido para iluminar las embarcaciones que llegaban al puerto. Durante el siglo XIX se habían producido numerosos naufragios en esta zona del Río de la Plata. Por la gran oscuridad de la región, la aparente calma de las aguas era un verdadero peligro para los navegantes durante las noches de tormenta.

Comenzadas en 1845, las obras del faro fueron reanudadas hacia 1850, luego de los ataques a la ciudad durante la Guerra Grande. La construcción fue financiada mediante los impuestos cobrados a los barcos que llegaban a Colonia. Se inauguró, finalmente, en 1857. Con una altura de 34 metros sobre el nivel del mar y un foco visible desde una distancia de seis millas, el faro fue de gran utilidad para la vida portuaria de la ciudad.

Preservado en perfecto estado, hoy el faro continúa iluminando la ruta de las embarcaciones como uno de los emblemas de la ciudad portuaria. Por su gran valor histórico, en 1976 fue declarado Monumento Histórico Nacional, y puede ser visitado todos los días. Es un clásico paseo subir la escalera de caracol hasta lo alto de la torre y admirar el panorama de Colonia desde los altos miradores.

 Los horarios de visita son de lunes a viernes desde las 13 horas hasta el atardecer, y los fines de semana a partir de las 11 horas. La entrada cuesta apenas un euro. El faro se encuentra en pleno barrio histórico, sobre la calle de San Francisco, entre Plaza Mayor y de San Pedro.